Vengan
a Los Ángeles… aquí brilla el sol, las playas son grandes y apetecibles, y los
campos de naranjos se extienden hasta donde alcanza la vista. Hay empleos de
sobra y los terrenos son baratos, todo trabajador puede tener su propia casa y
dentro de cada casa hay una típica familia Americana feliz. Se puede conseguir
todo esto y quien sabe… incluso ser descubierto, convertirse en una estrella de
cine o al menos… ver una. La vida en Los Ángeles es fantástica, es un paraíso
en la Tierra… al menos es lo que dicen, porque están vendiendo una imagen, la
venden a través del cine, la radio y la televisión. En la serie de televisión
“Placa de Honor” los polis de Los Ángeles caminan sobre el agua y mantienen la
ciudad limpia de delincuentes. Sí, podría pensarse que este lugar es el jardín
del edén pero hay un problema en el paraíso, y su nombre es Meyer Harris Cohen, Mickey C para sus
fans un típico de Hollywood elevado a la enésima potencia y su guarda espaladas
numero uno, Johnny Stompanato. Mickey C es el jefe del crimen organizado por
aquí, lleva el fraude, las drogas y la prostitución. Mata una docena de
personas al año y el apuesto caballerito
lo hace con estilo. Y siempre que sale su foto en primera pagina es una
lacra para la imagen de Los Ángeles porque… ¿como puede existir el crimen
organizado en una ciudad que tiene el mejor cuerpo de policía del mundo? Hay
que hacer algo pero no demasiado original porque… eh… esto es Hollywood!! lo
que funciono para Al Capone funcionaría para don Mickey C.
-Señor
Cohen queda usted detenido!! por
impago de impuestos sobre la renta.
Pero
las cosas no van bien, encerrar a Mickey ha creado un vació y solo es cuestión
de tiempo que alguien con pelotas de acero intente llenarlo. No lo olviden mis
queridos lectores lo han leído aquí primero, confidencial, en voz baja, y muy
secretito.
